Por hablar.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Una jiennense en París (o cómo pasar un año sin aceite de oliva). Primera parte: de tumbas ilustres va la cosa.

Bueno, como lo prometido es deuda, a mis amiguitos de Córdoba y Jaén (y a todo el que quiera visitar), aquí empieza un ciclo de entradas que en un principio iban a ser correos electrónicos, pero se me ha ocurrido que este formato es más cómodo; para contaros cómo me va y enseñaros las cosas más chulas para que me podáis decir cuando vengáis: ¡mamá Lin, mama Lin, llévanos a este sitio! :3

Capitulo I: si en la uni no te hacen caso... ¡vete a hacer turismo! (pero turismo guay, nada de ir a la torre eiffel)

Bueno, una que llega a París el lunes por la noche después de 12 horas en total de viaje, habiendo pagado 42 euros en el aeropuerto por un sobrepeso de 3 kg en la maleta... (no viajéis con EasyJet), totalmente echa polvo, y me encuentro a mi compañera de piso haciéndome la cena! Un buen recibimiento, claro que sí, y mejor aún llegar a mi habitación y darme cuenta de que, además de comprarme una mesa muy chula y enorme y una bonita cajonera de mimbre, no sólo me ha puesto un juego de sábanas sino que también UN EDREDÓN! (no me eché a dormir sin cenar porque me parecía feo).

El martes fue un día ocupado, ocupado en nada quiero decir, porque me pasé el día en la facultad de reunión en reunión para que al final me dijeran que los erasmus tenemos que esperar a que nos convoquen en reunión (lo cual ocurrirá presumiblemente a mediados de la semana que viene) y que hasta entonces no tengo nada que hacer. El caso es que la organización de la enseñanza parece que va a ser de lo mejor; tengo prácticas de lunes a viernes, de 9 a 13.00 y 45 guardias a lo largo del año, pagándome 200 euros al mes por las guardias y una media de 2 o 3 horas de clase (por la tarde, de 14.00 a 16.00 más o menos). La enseñanza genial, sí, pero la administración un auténtico infierno. Todavía no sé en qué cursos estoy inscrita xD Pues bien, me encuentro con la situación de que me he venido con una semana de antelación para nada y me digo: ahá! hagamos turismo.

El miércoles estuve en Montmartre, que si habéis visto Amelie sabréis que es uno de los sitios con más encanto de París. Como todo en esta ciudad, lleno de turistas pero super bien cuidado. En fin, Montmartre es para verlo, desde luego. La basílica del Sacre Coeur es realmente bonita y tiene unas vistas buenísimas de la ciudad. La plaza de los pintores, que está justo detrás de la basilica, es también algo que no puedes irte sin visitar. Es una placita pequeña, pero llena hasta arriba de pintores que pintan y venden sus cuadros y dibujos en el mismo sitio. Un gustazo.

Hoy viernes ha sido mi primer día oficial de turista. Me he calzado mis botas de andar, mi mochila de visitar y mis gafas de sol y me he ido derecha al metro. Después de 23 paradas, que es lo que me separa del centro, lo primero que he hecho ha sido ir al cementerio de Pére - Lachaise, que está en el distrito 11, relativamente cerca de Nôtre - Dame. Es un sitio precioso, increíble, yo he salido flipando del lugar. Quizás no lo recomendaría en la primera visita que se haga a París, pero si ya has estado alguna vez o sencillamente no te interesa ir a la torre Eiffel, es un sitio que merece la pena ver.
Lo primero que se te ocurre al pasar la puerta es: ¿dónde ha ido todo el ruido? Es un sitio hiper silencioso, como un parque gigante pero con 6000 tumbas. Os pondré fotos de los personajes ilustres, pero hay algunos nichos que son realmente sobrecogedores y son de personas anónimas.
La tumba de Oscar Wilde, repleta de marcas de besos dejados por las fans (ni Justin Bieber, oiga) 

Monumento a los muertos en los campos de concentración Nazis. La placa dice: "aquí reposa un desconocido, deportado a un campo de trabajo, víctima de la traición y la barbarie Nazi". 

Otro monumento conmemorativo a los muertos durante la época nazi. 

Otro más, precioso, esta vez por los muertos de Auswitz. 

Este por lo mismo, para mí el más bonito y el más sobrecogedor. 

Y otro más, también por los muertos en Auswitz. 

A la memoria de todos los españoles muertos por la libertad. Una pasada. 

Atención al detalle, dejado por alguien que pasaba por allí, obviamente. 

Todos estos monumentos se encuentran en un paseo, que se llama algo así como: a los muertos por francia. Es un paseo largo, y justo al lado se ve que hay un colegio porque se oyen niños riendo. Para mí ha sido sobrecogedor. 


 La tumba de Edith Piaf, metida en medio de las líneas de tumbas de gente anonima (de las más simples y sobrias)
 La de Proust.
 La tumba de Proust, con un montón de notas en las que se puede leer "Gracias Proust", billetes de tren, castañas (¿?), flores...

La de Apollinaire, justo enfrente de la de Proust. 

 La de Honoré de Balzac, con el busto ahí con un peinado bien moderno.
 La de Chopin, totalmente llena de flores frescas y banderas. A pesar de estar un poco escondida, está cuidadísima y es de las más veneradas.
 La de Jim Morrison. SUPER CUTRE xD. Vallada, pequeñísima y justo al lado hay un árbol que los punkis peregrinos se han dedicado a llenar de chicles. Ay.
 Molière y La Fontaine, uno al lado del otro.

Y para terminar el señor Parmentier, que fue el que llevó la patata a Francia (sí xD). Si os fijáis, justo encima del nombre hay una patatita muy mona. Qué cosas.

Mi siguiente parada ha sido el museo Dupuytren, que es un sitio escondidísimo y apenas conocido. Está en una zona preciosa de París, cerca de la Sorbona y del Bulevar Saint Michel. Es un museo diminuto, metido en la facultad de medicina de la universidad París III, pero es un sitio increíble, de verdad. No hay fotos porque no se podía, ahora os pondré algunas (AVISO: VER SÓLO SI ERES DE ESTÓMAGO FUERTE O GUILLE). Bueno, el museo este es un museo de anatomía patológica, y es sencillamente una sala grande metida dentro del departamento de anatomía patológica de la facultad. Al entrar me encuentro con un señor mayor con bigote y un chaleco de lana granate, rodeado de libros viejísimos y de tarros y cajas de muestras... todo muy siniestro, pero genial. El hombre me recibe, me cobra la entrada (5 euros, se comprende, ese sitio lo visita poca gente y necesita mantenimiento) y me lleva por un par de habitaciones llenas de libros de hace mil años. Entro en la sala y bueno... He buscado por internet algunas fotos para que os hagáis a la idea. Repito la advertencia: no ver si eres de estomago débil. Para mí la vitrina más impactante es la de los fetos, y otra que hay con animalitos. Hay un gato con dos cabezas metido en un bote, con el pelaje y todo, y una tenia. Sí, una tenia de gorda como un macarrón, enrollada sobre sí misma y  metida en un bote de por lo menos 20 centímetros de alto. En el museo no hay solamente fetos metidos en formol, y gatos bicéfalos, sino también una envidiable colección de esqueletos con malformaciones (muchos raquisitmos), que son muy valiosos creo yo porque están completos, cráneos hidrocefálicos, pienzas anatomopatológicas de prácticamente todo y reproducciones en cera. Es un sitio escalofriante, sí, pero más allá de eso es toda una clase de anatomía patológica antigua que merece muchísimo la pena.

Aquí las fotos (SCROLL DOWN, ALGUNAS SON MUY DESAGRADABLES):







Y ya el ultimo sitio en el que he estado, al que se puede ir andando en un momento desde el museo este (pasando por la puerta de la Sorbona y alucinando con los estilismos de las parisinas, no olvidéis que estamos en una de las zonas más exclusivas de París, el bulevar St. Michel), es el Panteón. Si habéis estado en Roma y habéis visitado el Panteón de Agrippa, veréis que son dos edificios muy parecido, salvando que el panteón de París es mucho más grande porque es mucho mas reciente. Cosa mala del Panteon de París, cosa muy mala y decepcionante: la plaza que hay delante tiene tráfico rodado, es decir, que sentarse allí tranquilamente como se puede hacer en el de Roma es impensable. Cosa buena: que es precioso, desde la puerta se ve la torre Eiffel y además lo están arreglando. Una vez llego allí, me entero de que si eres menor de 26 años entras gratis, lo cual mola, y al entrar me encuentro un edificio amplísimo, silencioso y lleno de bancos acolchados, lo cual mola doblemente. Además (y juro que no lo tenía previsto), me entero también de que en las criptas del lugar están enterrados Voltaire, Rousseau, Victor Hugo, Dumas, Zola, Pierre y Marie Curie, amén de otros. A la cripta se entra gratis también (cosa rara, normalmente es las criptas, las cubiertas y otras zonas aledañas de los monumentos es donde más te hacen pagar, sino pensad en los 12 euros que cuesta subir a las cubiertas de la catedral de Santiago), así que allí me lanzo. El Panteón por dentro es realmente bonito, un sitio luminoso y amplio, lleno de monumentos a los mártires de la revolución francesa. La cripta es más sobria, es una galería sin apenas adornos y la mayoría de las tumbas son sencillas, pero es curioso estar entre los restos de personajes tan ilustres. Unas fotos: 

 La portada: A los grandes hombres el reconocimiento de la patria (o algo así)

 Uno de los monumentos a la revolución francesa.
 La tumba de Voltaire. La escultura tiene un careto muy gracioso.
 La tumba de Rousseau, justo en frente de la de Voltaire.
 "Aquí reposa el hombre de la naturaleza y de la verdad".
 Marie y Pierre Curie, más sobrio imposible.
A la derecha, Zola; a la izquierda, Victor Hugo, y al fondo, Dumas. Quién necesita adornos siendo esta gente. 


Bueno, saliendo del Panteón, me doy un paseo hasta la calle Mouffetard, uno de los centros del barrio latino (está sorprendentemente cerca). También es un sitio con mucho encanto, lleno de sitios para comer y puestos de fruta y queso en la calle; esta también sale en Amelie. Después de enamorarme de una camisa de 150 euros y de encontrar el abrigo perfecto por 200, me voy para el metro de vuelta a casa. En la zona me dejo el Jardin des Plantes y otros sitios chulos, pero no puedo más con mi cuerpo. De hecho me he dormido en el metro; no sabéis el sueño que da. 


Esto es todo por hoy; mañana me lo pasaré en Nôtre Dame y os traeré fotos :D (espero no más tumbas ilustres, creo que no me queda nadie importante por visitar). 

¡Comendadme algo, vagos! 

6 comentarios:

  1. Qué guay, Lina. Espero que disfrutes un montón ;)

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  2. Extraordinario paseo por el que quizá sea el cementerio más famoso del mundo. Unas fotitos de la colorida y vistosa rue Mouffetard hubieran alegrado la vista después de la visita al dormitorio de finados y las conservas de monstruitos. Sigue exponiendo tus paseos por París con tus bien elegidas fotos y tu atinado verbo.

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  3. Magnífico, sencillamente magnífico.
    Impresionantes las tumbas, impresionante el museo anatomopatológico y brutal el Panteón. Vaya año te vas a pegar, aunque sea a base de guardias, creppes y bohemiandad :D

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  4. Genial!!!! Quiero máaaasss!! MamaLín!! ^^

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  5. Excelentes reseñas. Muchas gracias. Haces que uno se arrepienta de al haber estado en aquellos lugares no haber tenido la agudeza para apreciar los detalles del modo en que lo haces.
    Tu narrativa envuelve al lector.
    Felicidades desde México
    Ray Villa rayvilla@hotmail.com

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