Por hablar.

viernes, 30 de marzo de 2012

¿Cómo dejar de mirarte,
Si no te caben los ojos en la cara?
¿Cómo dejar de escucharte,
Si no te cabe el corazón en el pecho?

jueves, 8 de marzo de 2012

Una canción desesperada

Guárdate ya tras los labios esa lengua de alabastro,

brillante y breve, translúcida como la miel

Guárdate todo lo que tengas que decir si no es bello,

tus filos de navaja y esos golpes de hiel.

Guárdalo todo, que de tí

quiero nada más que tu piel.

Y si no te la quieres guardar, clávamela en el cuello

que me muero contigo y junto a tí me muero.


lunes, 5 de marzo de 2012

Eh!

Soy como una de esas mujeres modernas, ejecutivas que van siempre de aquí para allá corriendo con el móvil en la oreja, la agenda en la mano y a punto de perder el tren (en mi caso, a punto de llegar tarde a clase). La única diferencia es que ellas llevan trajes de chaqueta y yo tengo pintas de vagabunda, pero ¿a quién le importa?
Esto sólo es una excusa para la escasez de entradas; me absorben los exámenes. Sólo vengo a decir una cosa:

ÁNIMO.
Sed felices.
(yo lo soy)

jueves, 1 de marzo de 2012

CaliFORNICATION

Y la canción, aunque no es la prometida.

Hoy es 1 de marzo, un día especial :)


¡!

Estoy dando una vuelta por la blogosfera, que llevo unos días sin entrar, y me he quedado sorprendida. Yo venía a postear una canción de U2 (with or without you), y para casa, para que no se os olvide que existe este blog, y me encuentro con un montón de entradas grises, caídas, catastróficas, tristes, doloridas, hastiadas, cansadas, de algunos buenos amigos.
¿qué pasa en el mundo?

No tengo energías para escribir un ensayo largo y organizado sobre esto, pero aún con el cansancio que arrastro y la incipiente infección de oído que me azota, quiero dejar un mensaje, y espero que quede claro.

SED FELICES
Por favor.
Sed felices. Aunque sea sin razón, sonreíd. Y si no os veis con fuerzas, sentaos a pensar en todas las razones por las que podéis hacerlo. Y si no las encontráis, sonreíd. Sé que todo esto os va a sonar a tópicos manidos, pero son muy ciertos, de verdad. La vida es demasiado corta para vivirla sin ganas, para llorar y sentirse débil. No tener lo que se quiere en el momento sólo significa una cosa, y es que no se está queriendo lo apropiado; la manera de solucionarlo es pararse a pensar en lo que se tiene, que ya es mucho. Me diréis: ¡no! Estoy solo, no estudio lo que me gusta, me invade el desánimo, los recuerdos de tiempos mejores, me siento perdido, hay personas en mi vida que no me tratan como me merezco, lo que hago no me llena, me siento débil, etcétera.
Llegarán tiempos mejores. De verdad. EN SERIO. Llegarán momentos de felicidad, o al menos de tranquilidad, y ese dolor que tenéis se pasará, y se pasará más deprisa si sonreís para intentar echarlo. Todo el dolor se calma, todo el miedo se pasa, toda la soledad se llena, todas las heridas se cierran.
Y la vida es demasiado corta para estar siempre cabreado. De verdad.


Dicho esto, sé que esta entrada es un poco absurda y no os ayudará a los que tiene que ayudaros, pero no puedo hacer mucho más. El resto está en vuestras manos.