Por hablar.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Segunda parte: cuerpazos de impresión

Bien, hoy os cuento mis andaduras por el museo de Orsay esta mañana, en el que hasta enero hay una exposición que se llama Masculino/masculino y versa sobre el rico tema del desnudo masculino en la pintura desde el siglo 18 hasta nuestros días.
La exposición está organizada de una manera muy inteligente, según creo; tiene más de 100 obras divididas en 11 módulos temáticos (por este orden):

- El ideal clásico
- El héroe
- Los dioses del estadio
- Es duro ser un héroe
- Nuda veritas
- Sin compromiso
- In der natur
- Con dolor
- El cuerpo glorioso
- El objeto de deseo
- La tentación del hombre

Bueno, en general la exposición es inteligente, exhaustiva, todo un placer. Hay algunas cosas que sobran (como pude comprobar al salir, no soy la única que lo pensaba): fotografías retocadas de unos tales Pierre y Gilles, demostrando cómo el arte moderno es lo peor que le ha podido pasar al arte de verdad. Os dejo algunas de las cosas que mas me han gustado (también por orden de módulos):

San Sebastián Mártir - Guido Reni 
Patroclo - Jacques Louis David (el tratamiento de la luz y la despersonalización del modelo volviéndole la cara, buenísimo) 
Orfeo llorando sobre la tumba de Eurídice - Guérin 
Mercurio - Pierre y Guiles (lo único que vale la pena de estos dos) 
La cólera de Aquiles - Benouville (¿cólera?) 



Ulises y Telémaco masacrando a los pretendientes de Penélope - Palliére 
La rueda de la Fortuna - Burne - Jones (curiosos los colores) 
Prometeo - Gustave Moreau (he descubierto que me encanta este pintor, no especialmnte por este cuadro pero también)
Estudio para el Hércules con la Hidra de Lerne - Moreau 
David - Mercie 
El titán o Atlas - Sterrer (tiene una expresión casi de placidez, parece que lo que lleva es una nube - el cuadro no es un estudio anatómico perfecto, eso está claro, pero se encuadra dentro de una tendencia que se basaba en la representación del hombre musculoso, torneado, como valor positivo)
Fleau! - Danger (incomprensible para mí, pero extrañamente cautivador) 
El ángel caído - Cabanel (un detalle precioso de este cuadro es la cara del ángel; el único ojo que se ve, llora) 
Muerto por la patria - Lecomte du Novy (uno de mis favoritos) 
Igualdad ante la muerte - Bouguereau (para mí, el mejor cuadro de la exposición; el movimiento de la tela, la tensión en las alas del ángel, la disposición de las piernas, todo) 
Job - Bonnat 

Padre muerto - Mueck (se trata de una escultura extremadamente realista, por lo visto el autor estaba alejado de su familia cuando su padre murió y no pudo velarlo, así que hizo esta obra, mucho más pequeña que su equivalente natural; este hombre es responsable de otras obras curiosas; que juzgue cada uno) 
Hombre joven sentado al borde del mar - Flandrin ( limpio y sedoso, prepúber) 



Ixión precipitándose a los infiernos - Delanay (con éste se abre la antepenúltima parte de la exposición, la última de la que hay fotos ya que las dos finales no me gustaron demasiado. En esta, sobre el dolor, están las mejores obras) 
El abismo - Becquet (una escultura impresionante, enorme, situada antes en el Jardin des Plantes; el cuerpo del hombre conforma una espiral que me ha recordado a algunas de las esculuras de Bernini que hay en Villa Borghese, en Roma, como el rapto de Proserpina o Eneas, Anquieses y Ascanio; la foto no le hace mucha justicia pero es verdaderamente impresionante) 
Arco de histeria - Louise Bourgeois (esta escultura en bronce representa la primera fase de la histeria, que antiguamente se creía que era una enfermedad exclusiva de las mujeres; que la autora eligiera a un hombre para representarla no es casual, se trata de una idea bastante innovadora) 
Adan y Eva encuentran el cuerpo de Abel - Henner (curioso el detalle del pelo de Eva) 
Abel - Bellanger (muy dinámica la figura, y el tratamiento de los colores es precioso también; la postura recuerda a un Cristo, no sé si por casualidad - no creo) 
Bomba de grisú - Greber (otra escultura impresionante, muy alta; se trata de la representación de un minero sufriendo el golpe, la deflagración del grisú; el desnudo es - o parece - casi casual; no se ve, pero en la parte posterior hay un candil. Lo más curioso de la escultura para mí es el torso y los brazos, crispados, contraídos, y la cara en un rictus) 
San Sebastián expirando - Fabre 
La flagelación de Cristo - Bougereau (la tela está verdaderamente conseguida; el cuadro además tiene unas dimensiones enormes y es imponente; atención al niño que hay en el centro, la cabeza encima de la de Cristo, como mira al frente con una expresión impávida) 
Edipo y la esfinge - Moreau (no es este el cuadro que está en la exposición, sino un estudio con carboncillo sobre papel cuadriculado; en cualquier caso, se entiende la idea; Moreau a mi lista de favoritos, definitivamente)


Bueno, terminado este exhaustivo análisis, sólo decir que si vais al museo de Orsay, recomiendo no ir en Metro directamente hasta Solférino, que es la estación sugerida, sino bajar en Concorde y deleitarse un poco con la vista de esta magnífica plaza. Es un sitio muy bonito (a pesar de tener también tráfico rodado, otro error), dispuesto a la manera de la Piazza Navona de Roma, con dos fuentes a cada lado y un obelisco en el centro. Desde la esquina de la plaza por la que entramos viniendo del metro de Concorde, vemos la plaza completa, al fondo el edificio de la Asamblea Nacional y la torre Eiffel a la derecha. Podemos atravesarla, cruzar el Sena y deleitarnos con la visión a la derecha del puente Alejandro III y de la torre Eiffel; una vez cruzado el río, giramos a la izquierda y andamos por la rivera del Sena apenas 200 metros para llegar ya a la Rue Lille, desde la que la señalización hasta el museo es abundante. Todo esto en apenas 15 minutos, un paseo muy agradable. Recomendadísimo.
Otras cosas a tener en cuenta del museo de Orsay: abre todos los días menos los lunes, los jueves tiene apertura nocturna y si eres menor de 25 años entras gratis presentando el carnet de identidad. No olvidar tampoco que la cola de 45 minutos - 1 hora no te la quita ni Dios.

Eso es todo. ¡Volveré pronto! Probablemente la próxima exposición a la que vaya sea Désirs et voluptuosité sur l'epoque victorienne, en el museo Jacquemart - André; ya veremos.

Au revoir!

























viernes, 27 de septiembre de 2013

Una jiennense en París (o cómo pasar un año sin aceite de oliva). Primera parte: de tumbas ilustres va la cosa.

Bueno, como lo prometido es deuda, a mis amiguitos de Córdoba y Jaén (y a todo el que quiera visitar), aquí empieza un ciclo de entradas que en un principio iban a ser correos electrónicos, pero se me ha ocurrido que este formato es más cómodo; para contaros cómo me va y enseñaros las cosas más chulas para que me podáis decir cuando vengáis: ¡mamá Lin, mama Lin, llévanos a este sitio! :3

Capitulo I: si en la uni no te hacen caso... ¡vete a hacer turismo! (pero turismo guay, nada de ir a la torre eiffel)

Bueno, una que llega a París el lunes por la noche después de 12 horas en total de viaje, habiendo pagado 42 euros en el aeropuerto por un sobrepeso de 3 kg en la maleta... (no viajéis con EasyJet), totalmente echa polvo, y me encuentro a mi compañera de piso haciéndome la cena! Un buen recibimiento, claro que sí, y mejor aún llegar a mi habitación y darme cuenta de que, además de comprarme una mesa muy chula y enorme y una bonita cajonera de mimbre, no sólo me ha puesto un juego de sábanas sino que también UN EDREDÓN! (no me eché a dormir sin cenar porque me parecía feo).

El martes fue un día ocupado, ocupado en nada quiero decir, porque me pasé el día en la facultad de reunión en reunión para que al final me dijeran que los erasmus tenemos que esperar a que nos convoquen en reunión (lo cual ocurrirá presumiblemente a mediados de la semana que viene) y que hasta entonces no tengo nada que hacer. El caso es que la organización de la enseñanza parece que va a ser de lo mejor; tengo prácticas de lunes a viernes, de 9 a 13.00 y 45 guardias a lo largo del año, pagándome 200 euros al mes por las guardias y una media de 2 o 3 horas de clase (por la tarde, de 14.00 a 16.00 más o menos). La enseñanza genial, sí, pero la administración un auténtico infierno. Todavía no sé en qué cursos estoy inscrita xD Pues bien, me encuentro con la situación de que me he venido con una semana de antelación para nada y me digo: ahá! hagamos turismo.

El miércoles estuve en Montmartre, que si habéis visto Amelie sabréis que es uno de los sitios con más encanto de París. Como todo en esta ciudad, lleno de turistas pero super bien cuidado. En fin, Montmartre es para verlo, desde luego. La basílica del Sacre Coeur es realmente bonita y tiene unas vistas buenísimas de la ciudad. La plaza de los pintores, que está justo detrás de la basilica, es también algo que no puedes irte sin visitar. Es una placita pequeña, pero llena hasta arriba de pintores que pintan y venden sus cuadros y dibujos en el mismo sitio. Un gustazo.

Hoy viernes ha sido mi primer día oficial de turista. Me he calzado mis botas de andar, mi mochila de visitar y mis gafas de sol y me he ido derecha al metro. Después de 23 paradas, que es lo que me separa del centro, lo primero que he hecho ha sido ir al cementerio de Pére - Lachaise, que está en el distrito 11, relativamente cerca de Nôtre - Dame. Es un sitio precioso, increíble, yo he salido flipando del lugar. Quizás no lo recomendaría en la primera visita que se haga a París, pero si ya has estado alguna vez o sencillamente no te interesa ir a la torre Eiffel, es un sitio que merece la pena ver.
Lo primero que se te ocurre al pasar la puerta es: ¿dónde ha ido todo el ruido? Es un sitio hiper silencioso, como un parque gigante pero con 6000 tumbas. Os pondré fotos de los personajes ilustres, pero hay algunos nichos que son realmente sobrecogedores y son de personas anónimas.
La tumba de Oscar Wilde, repleta de marcas de besos dejados por las fans (ni Justin Bieber, oiga) 

Monumento a los muertos en los campos de concentración Nazis. La placa dice: "aquí reposa un desconocido, deportado a un campo de trabajo, víctima de la traición y la barbarie Nazi". 

Otro monumento conmemorativo a los muertos durante la época nazi. 

Otro más, precioso, esta vez por los muertos de Auswitz. 

Este por lo mismo, para mí el más bonito y el más sobrecogedor. 

Y otro más, también por los muertos en Auswitz. 

A la memoria de todos los españoles muertos por la libertad. Una pasada. 

Atención al detalle, dejado por alguien que pasaba por allí, obviamente. 

Todos estos monumentos se encuentran en un paseo, que se llama algo así como: a los muertos por francia. Es un paseo largo, y justo al lado se ve que hay un colegio porque se oyen niños riendo. Para mí ha sido sobrecogedor. 


 La tumba de Edith Piaf, metida en medio de las líneas de tumbas de gente anonima (de las más simples y sobrias)
 La de Proust.
 La tumba de Proust, con un montón de notas en las que se puede leer "Gracias Proust", billetes de tren, castañas (¿?), flores...

La de Apollinaire, justo enfrente de la de Proust. 

 La de Honoré de Balzac, con el busto ahí con un peinado bien moderno.
 La de Chopin, totalmente llena de flores frescas y banderas. A pesar de estar un poco escondida, está cuidadísima y es de las más veneradas.
 La de Jim Morrison. SUPER CUTRE xD. Vallada, pequeñísima y justo al lado hay un árbol que los punkis peregrinos se han dedicado a llenar de chicles. Ay.
 Molière y La Fontaine, uno al lado del otro.

Y para terminar el señor Parmentier, que fue el que llevó la patata a Francia (sí xD). Si os fijáis, justo encima del nombre hay una patatita muy mona. Qué cosas.

Mi siguiente parada ha sido el museo Dupuytren, que es un sitio escondidísimo y apenas conocido. Está en una zona preciosa de París, cerca de la Sorbona y del Bulevar Saint Michel. Es un museo diminuto, metido en la facultad de medicina de la universidad París III, pero es un sitio increíble, de verdad. No hay fotos porque no se podía, ahora os pondré algunas (AVISO: VER SÓLO SI ERES DE ESTÓMAGO FUERTE O GUILLE). Bueno, el museo este es un museo de anatomía patológica, y es sencillamente una sala grande metida dentro del departamento de anatomía patológica de la facultad. Al entrar me encuentro con un señor mayor con bigote y un chaleco de lana granate, rodeado de libros viejísimos y de tarros y cajas de muestras... todo muy siniestro, pero genial. El hombre me recibe, me cobra la entrada (5 euros, se comprende, ese sitio lo visita poca gente y necesita mantenimiento) y me lleva por un par de habitaciones llenas de libros de hace mil años. Entro en la sala y bueno... He buscado por internet algunas fotos para que os hagáis a la idea. Repito la advertencia: no ver si eres de estomago débil. Para mí la vitrina más impactante es la de los fetos, y otra que hay con animalitos. Hay un gato con dos cabezas metido en un bote, con el pelaje y todo, y una tenia. Sí, una tenia de gorda como un macarrón, enrollada sobre sí misma y  metida en un bote de por lo menos 20 centímetros de alto. En el museo no hay solamente fetos metidos en formol, y gatos bicéfalos, sino también una envidiable colección de esqueletos con malformaciones (muchos raquisitmos), que son muy valiosos creo yo porque están completos, cráneos hidrocefálicos, pienzas anatomopatológicas de prácticamente todo y reproducciones en cera. Es un sitio escalofriante, sí, pero más allá de eso es toda una clase de anatomía patológica antigua que merece muchísimo la pena.

Aquí las fotos (SCROLL DOWN, ALGUNAS SON MUY DESAGRADABLES):







Y ya el ultimo sitio en el que he estado, al que se puede ir andando en un momento desde el museo este (pasando por la puerta de la Sorbona y alucinando con los estilismos de las parisinas, no olvidéis que estamos en una de las zonas más exclusivas de París, el bulevar St. Michel), es el Panteón. Si habéis estado en Roma y habéis visitado el Panteón de Agrippa, veréis que son dos edificios muy parecido, salvando que el panteón de París es mucho más grande porque es mucho mas reciente. Cosa mala del Panteon de París, cosa muy mala y decepcionante: la plaza que hay delante tiene tráfico rodado, es decir, que sentarse allí tranquilamente como se puede hacer en el de Roma es impensable. Cosa buena: que es precioso, desde la puerta se ve la torre Eiffel y además lo están arreglando. Una vez llego allí, me entero de que si eres menor de 26 años entras gratis, lo cual mola, y al entrar me encuentro un edificio amplísimo, silencioso y lleno de bancos acolchados, lo cual mola doblemente. Además (y juro que no lo tenía previsto), me entero también de que en las criptas del lugar están enterrados Voltaire, Rousseau, Victor Hugo, Dumas, Zola, Pierre y Marie Curie, amén de otros. A la cripta se entra gratis también (cosa rara, normalmente es las criptas, las cubiertas y otras zonas aledañas de los monumentos es donde más te hacen pagar, sino pensad en los 12 euros que cuesta subir a las cubiertas de la catedral de Santiago), así que allí me lanzo. El Panteón por dentro es realmente bonito, un sitio luminoso y amplio, lleno de monumentos a los mártires de la revolución francesa. La cripta es más sobria, es una galería sin apenas adornos y la mayoría de las tumbas son sencillas, pero es curioso estar entre los restos de personajes tan ilustres. Unas fotos: 

 La portada: A los grandes hombres el reconocimiento de la patria (o algo así)

 Uno de los monumentos a la revolución francesa.
 La tumba de Voltaire. La escultura tiene un careto muy gracioso.
 La tumba de Rousseau, justo en frente de la de Voltaire.
 "Aquí reposa el hombre de la naturaleza y de la verdad".
 Marie y Pierre Curie, más sobrio imposible.
A la derecha, Zola; a la izquierda, Victor Hugo, y al fondo, Dumas. Quién necesita adornos siendo esta gente. 


Bueno, saliendo del Panteón, me doy un paseo hasta la calle Mouffetard, uno de los centros del barrio latino (está sorprendentemente cerca). También es un sitio con mucho encanto, lleno de sitios para comer y puestos de fruta y queso en la calle; esta también sale en Amelie. Después de enamorarme de una camisa de 150 euros y de encontrar el abrigo perfecto por 200, me voy para el metro de vuelta a casa. En la zona me dejo el Jardin des Plantes y otros sitios chulos, pero no puedo más con mi cuerpo. De hecho me he dormido en el metro; no sabéis el sueño que da. 


Esto es todo por hoy; mañana me lo pasaré en Nôtre Dame y os traeré fotos :D (espero no más tumbas ilustres, creo que no me queda nadie importante por visitar). 

¡Comendadme algo, vagos!